Llegas con ganas de comerte el norte, pero te entra la pereza.
Acabas buscando en Google «qué hacer cerca» con cara de póker mientras se te enfría el café.
Al final, por no pensar, tiras por lo de siempre: das vueltas con el coche buscando aparcamiento, acabas en el sitio más masificado y comes un menú regulero que te cobran a precio de oro porque te han visto la cara de turista.
Y da una rabia…
Tus días libres valen oro puro como para tirarlos a lo tonto haciendo cola detrás del rebaño. Quieres ir a tiro hecho, disfrutar como los de aquí y dejarte de historias.
Por eso, aquí te dejamos los planes masticados.
Parque Natural de los Collados del Asón.
Ponte las botas. Ideal para barranquismo, rutas que te dejan sin aliento y naturaleza salvaje en vena.
Sube al Monte Buciero o plántate en la Playa de Laredo o Somo a pillar olas.
Que el Cantábrico te cure todos los males.
Castro Urdiales, Santillana del Mar, Comillas.
Prepara la cámara y ven con hambre, que aquí se come de lujo.
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno o el Karpin Fauna en Carranza. El plan infalible si vienes con peques (y si no, también)